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viernes, 6 de febrero de 2026

"MORELLA, AÑO 1810: EPISODIOS DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ESPAÑOLA (1808-1814) EN LA PROVINCIA DE CASTELLÓN".

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, FOLCLORE, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIAS DE VALENCIA, CASTELLÓN, TERUEL, ZARAGOZA, TARRAGONA:

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR"; "HISTORIAS DEL MAR"; “ESPIGOLANT CULTURA: Taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias. 

(Proyecto): MISCELÁNEA, EPISODIOS, Y DATOS PARA LA HISTORIA DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ESPAÑOLA (1808-1814) EN LOS FRENTES DE ARAGÓN, EBRO, MAESTRAZGO Y VALENCIA.

"MORELLA, AÑO 1810: EPISODIOS DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ESPAÑOLA (1808-1814) EN LA PROVINCIA DE CASTELLÓN".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

INTRODUCCIÓN: Morella, año 1810: Episodios de la Guerra de la Independencia Española (1808–1814): En 1810, el Maestrazgo y los Puertos de Morella, era una zona estratégica disputada entre tropas francesas y españolas.

- Morella había sido ocupada por los franceses tras la batalla de Belchite (1809). En 1810, distintos mandos franceses (Habert, Montmarie) reforzaron la presencia en la región.

Contexto del episodio:

- Morella, por su posición elevada y su castillo, era un punto clave para controlar comunicaciones entre Aragón, Valencia y Cataluña.

- En el mes de junio de 1810, una incursión ofensiva española al mando del general O’Donojú, con unos 4.000 hombres a su cargo, lanzaron una ofensiva contra las fuerzas francesas que se habían ido replegado hacia Morella. Las incursiones valencianas de O’Donojú se mencionan como parte de la presión española en el área.

- Los días 24 y 25 de junio de 1810, se produjo un intenso combate a las puertas del pueblo. La ciudadela de Morella ocupada por tropas militares francesas resistió, y no pudo ser capturado por O’Donojú. La posición fortificada siguió en manos francesas.

 EXPOSICIÓN DOCUMENTAL:

(Documento 1º, hechos fechados en junio del año 1810):  

Gazeta de Valencia. 4/7/1810. GAZETA EXTRAORDINARIA DE VALENCIA DEL MIÉRCOLES 4 DE JULIO DE 1810.= El Mariscal de Campo de los Reales Exércitos D. Juan O-Donojú, Comandante General de la primera División del de este Reyno, desde la villa de Castellón de la Plana me da el parte del tenor siguiente.

- “Excmo. Señor: El día 23 (de junio de 1810) por la mañana llegué a la villa de San Mateo, después de haber tenido que vencer muchas dificultades y embarazos en punto a víveres y bagages, por la excesiva pobreza de los pueblos, y la precisión en que se hallaban los de aquellas inmediaciones de contribuir al enemigo con quanto este les pedía.

- Ocupada toda mi atención por necesidad en estos objetos, apenas podía atender a otra cosa: sin embargo, el mismo día 23 hice salir hacia la ermita de Vallivana las subdivisiones de Falcon, Lambi y Lamar, y también a la de Monrabal, que desde el día anterior se hallaba en Chert, previniéndole luciese marchar una compañía a situarse en una altura aislada llamada el Mas de Molinés, que está por encima del estrecho de Puertas al otro lado de Morella, y a donde debía dirigirse por Benifasá, Peñarroya y Hervés; teniendo yo en esta disposición el doble objeto de que impidiese a los pueblos de aquel lado enviar raciones al enemigo, y tenerle preparada al mismo tiempo una emboscada en el caso de que se retirase de Morella.

- El día 22 (de junio de 1810), había prevenido a la subdivisión de D. Antonio del Val pasase desde Albocacer en donde se hallaba a Ares, y desde este pueblo a una posición poco distante del Horcajo, para emprender desde allí; y por parte de noche para no ser descubierto, su marcha por Zurita a la Pobleta de Morella, para situarse asimismo emboscado, por si sucedía que el enemigo se retirase, de que había alguna apariencia; pero habiendo tenido el 23 noticia cierta de que un destacamento enemigo de 200 hombres se estaba parapetando en las alturas de Monroyo, conjeturé que su objeto podría ser sostener la retirada de los de Morella, y en su consecuencia previne nuevamente a Val no se dirigiese ya a la Pobleta, sino a dichas alturas de Monroyo, sorprendiese y atacase aquel destacamento enemigo, y hecho, se dirigiese por Peñarroya y Hervés, al indicado punto del Mas de Molinés, a unirse con la compañía de la subdivisión de Monrabal, que lo debía estar ocupando.

- Todo dispuesto como queda expresado, salí yo de San Mateo el domingo 24 de madrugada, habiéndolo verificado la noche anterior el Mayor general D. José Antonio Rich, sin otra intención con respecto a los enemigos de Morella, que la de alejarlos de los puntos en que debían establecer sus trabajos los zapadores veteranos, al cargo del Capitán del Real Cuerpo de Ingenieros D. Lorenzo Medrano; pero sucedió que habiéndose presentado las partidas de descubierta enemigas a insultar a las nuestras, estas las arrollaron y persiguieron, de que resultó acudir más fuerzas de una y otra parte, y empeñarse una acción muy viva que duró de tres a cuatro horas, y terminó por la retirada de los enemigos a Morella, quedando los nuestros a 300 pasos del pueblo esperando a ver si volvían a salir: en estas posiciones comió la tropa sus ranchos, y habiendo ya declinado la tarde sin que los enemigos diesen indicio de querer salir del pueblo, se emprendió la retirada ya puesto el sol.

- En la acción de este día solo tuvieron parte las subdivisiones de Falcon y Lambí, siendo espectadoras la columna de granaderos al cargo de sus 1.º y 2.º el Coronel D. José Lamar, y el Teniente Coronel D. Carlos Liveratti, y la caballería de dragones del Rey, al cargo de su Sargento Mayor el Coronel D. José Álvarez de Lara, que sostuvieron la retirada, en la que molestó muy poco el enemigo.

- La subdivisión de Monrabal que por medio de una marcha oculta debió haber pasado a la Masía de la Pedrera, y desde allí penetrar en Morella por la puerta de San Miguel mientras todas las fuerzas del enemigo se hallaban empeñadas fuera del pueblo en la parte opuesta, no se movió de la posición que ocupaba en Vallivana, porque no recibió ninguna de las dos órdenes que el Mayor General le dirigió para que se pusiese en movimiento, y por no haber podido comprehender bien la que posteriormente a aquellas le envié yo para lo mismo: este fue un incidente desgraciado, porque nada era más fácil que penetrar en Morella del modo dicho; y verificado antes de la retirada de los enemigos al pueblo, este hubiera sido tomado con el General y la artillería, y de los que se hallaban fuera los más hubieran caído prisioneros; en fin nos retiramos, tomando posición las tropas de la división de mi mando en alturas a la vista de Morella, y a distancia de tres quartos de hora, en las que pasamos la noche. 

- Al amanecer de la mañana del 25 el enemigo adelantó bastante sus descubiertas, y distribuyó casi todas sus tropas en posiciones muy ventajosa, y muy inmediatas a las nuestras: estos tenían orden de no moverse hasta que yo lo dispusiera, siendo mí ánimo que el movimiento de la subdivisión de Monrabal omitido en el día anterior, y que debía efectuarse en este, lo estuviese antes que el enemigo atacado vivamente por nuestras tropas, como no dudaba que lo seria, se replegase al pueblo, y encerrado en él, resolviese defenderlo hasta el último apuro, confiado en el socorro que debía llegarle, y esperaba por momentos.

- No llegó Monrabal al punto señalado hasta las once de la mañana; pero a las ocho de ella había yo observado con el anteojo que podría llegar a él sin oposición, y desde luego mande que principiase el ataque por las guerrillas de las subdivisiones del cargo de D. Antonio Falcon y de D. Carlos Liveratti, que había relevado al Coronel D. José Lambi, por la precisión en que se vio este jefe de retirarse a causa de una peligrosa caída de su caballo en que quedó muy lastimado, y con encargo a estos jefes de que progresivamente fuesen empeñando todas sus fuerzas, con el objeto de que el enemigo hiciese lo mismo con las suyas, y dar así lugar a que la Subdivisión de Monrabal bajase por la parte opuesta del pueblo, y penetrase en él en observancia de las órdenes que tenía. La columna de granaderos y la caballería de dragones del Rey se situaron en posiciones convenientes para obrar según exigiese la necesidad.

- Las guerrillas de las subdivisiones de Falcon y Liveratti con los contrabandistas de a pie y a caballo, se arrojaron sobre las del enemigo con una bizarría y denuedo que no tiene ejemplo; las rechazaron, y no hicieron muchos prisioneros, porque su demasiado ardor las condujo a otro extremo, que fue el de no dar cuartel, sin duda por no detenerse, perdiendo en su concepto un tiempo precioso: a las once ya estaban empeñadas todas las fuerzas de estas dos subdivisiones ganando siempre terreno sobre el enemigo: este intentó un movimiento sobre su izquierda, amenazando envolver nuestras posiciones de la derecha ocupadas por la columna de granaderos y los dragones del Rey; pero viendo que se le despreciaba, desistió y acudió con aquellas fuerzas a sostener su izquierda que se retiraba en desorden hacia el pueblo, dejando sobre el camino una compañía como de 200 hombres para observar y contener a nuestra caballería.

- La compañía de flanqueadores de dragones del Rey, mandada por su Capitán el Teniente Coronel D. José Villauri, y la de D. Fernando de Sada, despreciando la ventajosa posición de esta infantería, la acometieron con una resolución que no puede describirse; sufrieron varias descargas de fusilería, cayeron algunos dragones; pero firmes en su resolución, se arrojaron sobre la posición del enemigo: este huyó tirando mochilas y fusiles; y si unas partidas de guerrilla nuestras, que no se hallaban distantes, no se hubieran ocupado más de la admiración que les causó el ataque de la caballería, qué de lo que en aquél lance debieron executar, los 200 soldados enemigos hubieran sido hechos prisioneros, o hubieran quedado en el campo. 

- En este tiempo ya había sacado el enemigo su artillería del pueblo, y la había situado muy ventajosamente, asegurado de la ninguna oposición que tendría de igual arma; y faltándole objeto a la caballería, se retiró muy despacio y en buen orden a su antigua posición, dexando una partida de guerrilla al cargo del Teniente graduado de Capitán D. Joaquín Vizcaíno, que acreditó su espíritu y serenidad.

- La esperanza de que viendo Monrabal interesadas todas las fuerzas del enemigo a este lado del pueblo, y que lejos de conseguir ventajas sobre las nuestras perdían terreno, oyéndose al mismo tiempo un fuego general muy bien sostenido por ambas parles, no perdería tiempo en baxar del monte de San Pedro Mártir, en donde ya se hallaba con el objeto de penetrar en el pueblo por la puerta de San Miguel; y la necesidad de poner en mayor apuro al enemigo, y precisarle a retirar su artillería, me indujo a mandar a la columna de granaderos que avanzase por el flanco de esta, y así lo executó con alegría general de todos sus individuos, y batiendo marcha.

- A vista de esto reconcentró el enemigo todas sus fuerzas en apoyo de su artillería, y favorecido del terreno que las inmediaciones de Morella presenta innumerables posiciones casi inexpugnables, y tomó las más ventajosas; y fuese porque ya miraba su situación muy expuesta, o porque ya sabía que estaba a punto de llegar el refuerzo que esperaba, trató solo de defender y mantenerse en la nueva posición que había tomado, mirando con indiferencia llegar hasta las mismas puertas de Morella a algunas de nuestras partidas de guerrilla; pero a todo esto no se veían consecuencias del esperado y deseado movimiento de la subdivisión de Monrabal: nuestros fuegos empezaron a disminuirse, y era porque ya escaseaban los cartuchos, después de siete horas largas de un continuado fuego: los Comandantes Falcon y Liveratti los pedían con la mayor instancia, asegurándome que pudiendo contar con 30 cartuchos más por individuo, se arrojarían sobre la artillería del enemigo y la tomarían, contando con el apoyo de la columna de granaderos que había tomado posición sobre su derecha, y con el de la caballería que estaba a su retaguardia; pero las cargas de cartuchos mandadas venir de San Mateo, y que debieron llegar al campo a la hora de medio día, no parecían: después supe por el Alcalde Mayor de dicha villa (de San Mateo), que esto había consistido en una detención de tres o quatro horas, que a pesar suyo hizo el Sargento conductor de ellas Manuel Iriarte.

- En este conflicto, y con harto dolor mío, no me quedaba más partido que tomar, que el de mandar la retirada, que ya consideraba peligrosísima por no tener un cuerpo de reserva con que sostenerla, teniendo empeñadas las tuerzas con que me había quedado.

- Meditando sobre esto noté que el enemigo hacia salir caballería de Morella, y que había movimiento de gentes y acémilas en la puerta de San Mateo; al pronto creí si sería por la llegada de Monrabal, pero no tardé en conocer que no lo era, y sí la llegada del refuerzo que esperaba el enemigo, y no dudé ni tardé un momento en mandar la retirada.

- Confieso ingenuamente que temí mucho que no se hubiera ejecutado en orden, y más el que nos hubiera cargado vivamente y de cerca el enemigo; pero por gran dicha ninguno de mis temores se realizaron: la retirada se hizo con el mayor orden, y el enemigo nos molestó muy poco en ella: la vista de nuestra caballería y su firmeza le imponía, y la columna de granaderos que conservaba fuegos se mantuvo en su posición, hasta que vio desfilar por su izquierda las subdivisiones de Falcon y Liveratti, ejecutándolo en seguida la misma columna con la mayor serenidad y buen orden; y a cosa de las seis y media de la tarde se hallaba ya toda la división en el barranco de Vallivana, en donde encontramos las cargas de municiones que se esperaban. Se hizo alto; se municionó la tropa, y se continuó la marcha hasta la ermita (de Vallivana) en donde pasamos la noche, vigilantes si, pero sin la menor apariencia de recelo de parte de la tropa por la venida del enemigo, que sabíamos se hallaba a las nueve de la noche, aunque no en que número, a la entrada de dicho barranco.

- Al amanecer del 26 (de junio de 1810) se retiraron las tropas a San Mateo, dejando a retaguardia las avanzadas de infantería y caballería que habían sido nuestro resguardo durante la noche. Esta caballería era la compañía de Pinós, del escuadrón de la Real Maestranza, que se incorporó con la división al tiempo de su retirada más arriba de la ermita.

- La pérdida que tuvimos el día 24 no fue de consideración; la del 25 sí lo es. El adjunto estado manifiesta la de los dos días; y al mismo tiempo que presento a V. E. con dolor este parte del resultado de las acciones de los días 24 y 25 de este mes, tengo la satisfacción de poder asegurar a V. E. que no quedó abandonado en el campo ni un solo herido, y que el enemigo no nos ha hecho ni un solo prisionero.

- La pérdida del enemigo no puede menos de haber sido muy considerable, y así lo declaran varios sujetos que han salido de Morella, y atravesado el campo de batalla; asegurando al mismo tiempo, que fue muerto el día 25 el célebre Coronel Eurriot del regimiento n.º14 con otros varios oficiales, que tuvieron que exponerse mucho en aquel día para contener su tropa, y alentarla con su ejemplo.

- En elogio de los Gefes, Oficiales y tropa que entraron en acción nada puedo decir que sea más expresivo, que lo que resulta del relato de las dos acciones, en que se ve que todos desempeñaron con entusiasmo, y llenaron su deber a porfía, habiéndose hecho dignos de particular recomendación los Capitanes del 1.° y 3.° de Cazadores de Valencia D….. Frías, y D. Luis Pinedo, y el…… de la compañía del 1.° regimiento infantería de Valencia………. todos tres del cuerpo de vanguardia.

- Los Capitanes de granaderos de Saboya y Valencia D. Joaquín Lozano y D. Pedro García Benítez, que fueron heridos, el último mortalmente, y los Subtenientes de la compañía de Benítez D. Felipe Navarrete y D. Gaspar Serrano, que también fueron heridos, son acreedores a que V. E. los recomiende a la piedad de S. M.; y habiendo fallecido al tercer día de haber recibido su herida el Capitán Benítez, oficial antiguo, y mucho antes de ahora acreditado de valiente, creería faltar a mi deber sino recomendase a V. E. como lo hago muy particularmente a su Viuda que reside en esa Capital. El mismo difunto Benítez en sus últimos momentos me recomendó con extraordinaria ternura al granadero antiguo de su compañía Antonio Milán, que fue quien lo retiró del campo después que cayó sobre sus hombros, y a la vista del enemigo, y yo lo hago presente a V. E., no dudando que conociendo V. E. la importancia de premiar esta clase de acciones, proporcionará a este digno soldado la recompensa que merecen su lealtad y bizarría.

- El Mayor General de esta división D. José Antonio Rich, Coronel del regimiento de Dragones del Rey; es un oficial tan acreditado por su inteligencia y valor, y estas mismas prendas y otras no menos recomendables que reúne son tan conocidas de V. E., que no necesita que yo haga su elogio; sin embargo, no puedo omitir manifestar a V. E. en obsequio de la verdad y de la justicia, que tanto en el desempeño del encargo de Mayor General, como en la parte que tuvo en las acciones de los días 24 y 25 (de junio de 1810), no solo llenó su deber, sino que tomó a su cargo y desempeñó mucha parte del mío, con más utilidad y ventajas de lo que yo lo pudiera haber hecho, atendida m¡ situación, que no le es a V. E; desconocida.

- Me ha recomendado muy particularmente al Ayudante que tuvo a su lado en los días de acción D. Joaquín Abad, Alférez de su propio cuerpo, que realmente se distinguió y trabajó mucho.

- Por mí parte también recomiendo a V. E. el mérito que contrajeron en dichos días mis Ayudantes D. José White y Boneli, Subteniente del regimiento de Voluntarios de Castilla, y D. Manuel Febrer de la Torre, Teniente Coronel de guerrillas, y Ayudante General de las mismas de la Gobernación de Peñíscola, llevando mis órdenes con celeridad y puntualidad a los Gefes de las subdivisiones empeñadas con el enemigo, y atravesando muchas veces por medio de ellos para el efecto.

- Finalmente las subdivisiones del cargo de los Tenientes Coroneles D. Antonio María del Val y D. Isidro Monrabal, aunque no tuvieron la fortuna de hallarse en la acción, no han dexado de contraer un mérito recomendable, particularmente la primera y para que V. E. se entere del servicio que hicieron, acompaño los partes originales que los dos expresados Gefes me han dirigido, pues, aunque el de Monrabal no está exactamente puntual con los hechos a que el mismo se refiere, esto no es de extrañar atendida la distancia a que se hallaba del punto de la acción el día 25.

- Dios guarde a V. E. muchos años. Castellón de la Plana 30 de junio de 1810.= Excmo. Señor.= Juan O-Donojú.=

- P.D.: Caería en una falta imponderable, si omitiese expresar a V. E. los eficaces deseos que me demostraron, y repetidas instancias que me hicieron, el Capitán del Real Cuerpo de Ingenieros D. Loreto Medrano y el Subteniente del de Zapadores D. Mariano Miguel, para que los emplease o diese algún destino en los cuerpos que pelearon, ansiosos de distinguirse, y de no ser en aquellos días menos que los otros: les ofrecí que lo haría sí se presentaba oportunidad de hacerlo, y permanecieron siempre a mi lado, ayudándome a observar los movimientos del enemigo.= O-Donojú.= Excmo. Señor D. José Caro."

- Y para la satisfacción de este fiel vecindario, que se animará más y más con el ejemplo que le han dado las tropas de dicha división al llevar al cabo la justa causa que se ha propuesto, lo hago saber al público por Gazeta extraordinaria. Valencia 1.° de Julio de 1810. José Caro.

(Documento 2º, hechos fechados en julio del año 1810):   

El Observador (Cádiz). 27/7/1810, n.º 4. ESPAÑA. Valencia.= La primera división del exército de esta provincia se mantenía, según noticias del 13, en Morella y otros puntos importantes, estrechando la guarnición del castillo, que probablemente tremola ya bandera española. El comandante O'Donojú despachó un oficial parlamentario; y el infame que manda la expresada guarnición hizo tirar a descarga cerrada sobre este oficial, que escapó milagrosamente. Este y otros atentados de igual jaez deben poner término a las consideraciones que aún tiene nuestro noble carácter con las hordas del tirano.

 (Documento 3º, hechos fechados en junio del año 1810):  

El Observador (Cádiz). 17/8/1810, n.º 7. ESPAÑA. Valencia y Aragón.= La división que sitia a Morella se disponía el 20 último a volar el castillo si los 300 franceses que lo guarnecen no se rinden a discreción. Ya el 16 les intimó el general O'Donoju la rendición; pero le fue contestado por su gobernador que se hallaba con bastante fuerza y demasiados medios de defensa para poder adherir a lo que se le proponía.

(Documento 4º, hechos fechados en junio del año 1810):  

EL ESPAÑOL (Londres) 30/8/1810, n.º 5, página 62. EXTRACTO DE UN PARTE DEL MARISCAL DE CAMPO DON JUAN O'DONOJÚ AL CAPITÁN GENERAL DE VALENCIA, FECHO EN SN. MARCOS. Excmo. Señor. No he tenido ni un momento mío quatro días ha, y apenas he entrado bajo techado.

- Los días 24 y 25, algunos de los cuerpos de mi división tuvieron un encuentro vivo con el enemigo, frente de Morella, habiéndolo rechazado en ambos días hasta las mismas paredes del pueblo.

- El primer día, dejó el enemigo 20 muertos en el campo, y por la tarde, según informes de gentes que vinieron de Morella, retiraron allí 30 heridos.

- Nuestra pérdida consistió en un capitán de contrabandistas, muerto, y quatro o cinco soldados heridos. Acampamos aquella noche a la vista de Morella.

- La acción se renovó entre seis y siete de la siguiente mañana, y duró hasta las quatro de la tarde, quando observando, que el enemigo había recibido refuerzo de caballería e infantería, nos retirados en buen orden, sin ser molestados por el enemigo a la hermitas de Vallivana donde pasamos la noche, y esta mañana igualmente sin ser molestados, nos retiramos a esta villa y al pueblo de Chéte (Chert). Como la acción del segundo día fue mui larga, y mantenida con obstinación por ambas partes, aunque el enemigo fue constantemente rechazado, nuestra pérdida no pudo dejar de ser considerable, atendida también la inferioridad de nuestro número, &ca.

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

MARISCAL DE CAMPO JUAN O'DONOJÚ: Juan José Rafael Teodomiro de O’Donojú y O’Ryan (1762-1821). Fue ascendiendo por méritos en campaña hasta alcanzar el grado de Teniente General. Con motivo de la invasión napoleónica de España peleó en los sitios de Zaragoza como ayudante de caballería y fue capturado por las tropas del general francés Joaquín Murat, siendo conducido preso a Bayona, de donde escapó en 1811.

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

(Proyecto): "ESENCIAS Y FILOSOFIA DE UNA VIDA TRANQUILA, RUTAS, PUEBLOS, HISTORIA, NATURALEZA, SILENCIOS DE PAZ,...".

ARCHIVO FOTO-IMAGEN: MORELLA.

Fotografías cedidas por J. E. Prades Bel.



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